En un artículo reciente se apuntaba la necesidad ineludible de acometer retos de escala planetaria ante la pandemia de la COVID mediante iniciativas consorciadas internacionales como la que necesitó a principios del siglo XXI el Proyecto del Genoma Humano (HGP, del inglés Human Genome Project) y que suscitó el desarrollo de la biología de sistemas. En este artículo se revisa la interesante convergencia de esta nueva disciplina con otras emergentes como la computación cuántica y la biología cuántica, relación que está recibiendo una creciente atención científica, empresarial y social.
Daniel Sierra SosaJuan G. Lalinde Pulido
Paola Alejandra Espinosa Cevallos