La novela Que viva la música en el presente apartado se ocupa de ofrecer una serie de ventanas a los sentidos en que se cuenta. El seguimiento del monólogo interior ofrece a los lectores una manera de sumergirse, identificando una serie de espacios que configuran la novela y la forma como ella es recorrida en una reflexión que se ocupa de manera amplia de las expresiones contenidas. Así se presenta el monólogo interior como un recurso de la intertextualidad: la forma como se mantiene la tensión dramática, conservando el interés en la lectura, la noche de los asesinos en que la juventud del momento expone su odio generacional, la influencia del movimiento Nadaísta en la novela, la presentación de la música y la descripción de los efectos de la droga.