Hace un par de años escribía en esta misma revista De creatividad y otros males actuales, un artículo a propósito de la lectura del libro El aprendizaje de la creatividad (2013), donde José Antonio y Eva Marina hablaban de una posible “burbuja” de la creatividad. De un modo similarmente revelador, hace unas semanas llegó a mis manos La estetización del mundo, de Gilles Lipovetsky y Jan Serroy (2015). Los autores sugieren que vivimos en la época del capitalismo artístico, donde el arte -más concretamente su dimensión estética- impregna la economía, los mercados... en definitiva, forma parte intrínseca del capitalismo, ampliamente acusado de afearlo y destruirlo todo durante tantos años.