La Quinchita que me guía me conduce por la senda del corazón, trayéndome a la Tierra de la Esperanza donde no hay prejuicios contra Dios, incunado en el ser humano y que, por ello mismo, éste ya sabe que le debe todo a su creador. Sabia la Quinchita, conoce el camino de todos los conocimientos y me pone a las puertas de una virgen de manos cariñosas que tejen los siete canastos de la más alta sabiduría.
Javier Conde ColladoMónica BustamanteJuan Carlos Moreno