Ana Lucía Jiménez PérezEunice Vargas ContrerasKalina Isela Martínez Martínez
La práctica basada en evidencia implica una toma de decisiones por parte del psicólogo, considerando las mejores evidencias disponibles. El presente artículo analiza la disposición de estudiantes de Psicología, medida en horas dedicadas al uso de diferentes fuentes de evidencia empírica, así como las habilidades percibidas para realizar tareas implicadas en la toma de decisiones. Participaron 200 alumnos, del tercero al séptimo semestres de la carrera de Psicología, empleándose un diseño factorial 8 x 2, con una tarea hipotética sobre la elaboración de un programa de intervención y variando el contexto de eficacia que el mismo podría tener. Los resultados mostraron una escasa disposición a emplear las diferentes fuentes de evidencia, al dedicarles entre tres y cinco horas a la semana, siendo esta última cifra la que indicaría una eficacia de 90%; además, se encontró que prefirieron estrategias que demandaban el menor esfuerzo. Es importante formar a los estudiantes en la práctica basada en evidencia, lo que aumentaría la eficacia de las intervenciones de los psicólogos en México.
Julio Alberto Díaz RamosAsesor. Dr. Alejandro Zermeño GonzalezA. GonzálezClaudia Fraga ÁvilaJesús CamachoM. MenaSandra MendozaKarla Patricia Vázquez NúñezIrma GarcíaYovana del Socorro Padilla SantillánM. I. Romero RodríguezCecilia Kristelh Figueroa OcañaSilvia Álvarez-TorrellasDavid Ortega LópezJesús Alonso Vega GastelúmA. HurtadoJoaquín LópezLuis Arnoldo Muñoz NevárezLaura ValleIsis Eréndira Medina RománBrenda Pérez CerpaDeysi Viviana Asalde ReyesGabriela Ascencio del RealTania Matilde Granado GilEnrique GonzálezDaniel RodríguezC. AhumadaJavier Hernández GañánSandra TejedorM. MorenoJosé Miguel Aceves-AyalaJosé Alberto Ávila FunesJosé Alberto Ávila Funes