La comunidad online ha demostrado una asombrosa capacidad de aprovechamiento creativo de redes sociales como Facebook, Instagram o Twitter. En concreto, Twitter se ha mostrado mucho más activa y proclive a la práctica y experimentación con las formas breves. Si bien la limitación de caracteres determina tecnológicamente la brevedad, esta no responde únicamente a una motivación exógena, sino que posee una rica tradición literaria a la espalda. Por ello, este artículo abordará el estudio de la tuiteratura en relación con su realidad mediática y, también, con su inscripción genérica; asimismo, se hará hincapié en el «funcionamiento» de las formas breves en un entorno digital que nos obliga a revisar las posiciones auráticas e institucionales sobre el arte y la literatura.
Andrea Castro-MartínezPablo Díaz-Morilla