La función del diseño no debería ser ni cuestionada, ni convertirse en el eje de una discusión, ya que a priori su misión manifiesta es social. Surge desde la sociedad y su producción está orientada y dirigida hacia la sociedad, y configurada de acuerdo a las necesidades temporales del contexto del cual emerge. Sin embargo, abordar el tema de la funcionalidad supone definirla de manera más precisa: ¿es social o humanitaria? El presente trabajo aporta una mirada sobre estas cuestiones, e intenta reflexionar acerca del posible deber ser del diseño frente a los diferentes posicionamientos profesionales.
Noemí Clavería PelegrínAmaya Martínez-MarcosMontse Noguera Muntadas