La fotonovela es un género intermedial conformado por literatura y fotografía; sin embargo, es necesario que se transgreda su forma tradicional para ser un lugar de reflexión crítica sobre la supuesta condición mimética de la fotografía y su limitación como arte espacial. En este trabajo se propone la nueva fotonovela como posibilidad para abordar la dimensión narrativa y ficcional de la fotografía en relación con la literatura, a la vez que se reconoce su especificidad respecto a otros géneros también intermediales, como son algunas novelas de Wright Morris y W. G. Sebald que contienen fotografías. Como ejemplo de la experimentación sobre la fotonovela se analizan las fórmulas de Marie-Françoise Plissart y de Chris Marker, en las que se aprecia una estrecha relación de la fotografía con la memoria y una percepción del tiempo diferente como fragmentación de instantes.