Norma Estela García LópezAna María Sedeño Valdellós
Las culturas latinoamericanas parten de un mismo principio: la mezcla. Los procesos de aculturación, deculturación y transculturación que definía Fernando Ortiz son inminentes en cualquier localización de Latinoamérica. Se puede encontrar un mismo tronco en la música latinoamericana y pese a que sus ramas son abiertas y variadas, también se puede encontrar una confluencia en su pensamiento, un devenir histórico marcado por la relación con la política y una retroalimentación de sus géneros. Uno de esos casos es el del Danzón, tanto cubano como mexicano, que lo pone en punto de mira si se quiere hablar de relaciones culturales en el espacio latinoamericano. Tanto el escenario culto como popular comparten en Cuba y México una historia de búsqueda de lo identitario y de lo autóctono, a través de la herencia musical.
Norma Estela García LópezAna María Sedeño Valdellós