Algunos textos astrológicos medievales escritos en lengua árabe aluden a las “estrellas-corazones” en referencia a tres estrellas de gran luminosidad pertenecientes a constelaciones del círculo del zodíaco: Qalb al-Ṯawr (El Corazón de Tauro, situada en el ojo de la figura del toro), Qalb al-Asad (El Corazón de Leo, en el pecho del león) y Qalb al-‘Aqrab (El Corazón de Escorpio, en el tórax del escorpión); en la constelación boreal de Andrómeda, hay una cuarta estrella-corazón, Qalb al-Ḥūt (El Corazón del Pez) que, sin embargo, no tuvo una significación astrológica tan importante. Este artículo ilustra las características astrológicas de una estrella-corazón, su asociación con el concepto astrológico «cortador» que las convertía en especialmente dañinas en los horóscopos, así como su relación con bābanī, un término de origen persa.