La neuroética nace oficialmente a comienzos del siglo XXI, gracias al avance de las neurociencias, como ética aplicada vinculada a la bioética, pero también como neuroética autónoma. Como ética aplicada, aborda cuestiones cercanas a la bioética. Como neuroética autónoma, se enfrenta a problemas clásicos de la filosofía desde una perspectiva neurocientífica en sentido amplio. Dos cuestiones serán centrales en ella: diseñar un marco para seleccionar, interpretar e integrar los datos de las neurociencias acerca de la moralidad, y trazar el método -o métodos- adecuados para el nuevo saber. Curiosamente, en ambos casos la mayor parte de los neuroéticos dice inscribirse en posiciones naturalistas, pero realmente procede de forma no-naturalista. El artículo se propone analizar los distintos lados de la neuroética y sacar a la luz el método que realmente siguen los neuroéticos, que desmiente al naturalismo.
Francisco Javier López FríasPaulina Morales AguileraRaúl Francisco Sebastián SolanesMarta Gil BlascoMikel Arteta ArillaAna M. Costa AlcarazXavier Gimeno MonfortVíctor Páramo ValeroChristian Ruiz RubioVicenta Alborch BatallerCristina Nebot Marzal
Nythamar de OliveiraCaroline MarimAgemir BavarescoJair Tauchen