Desde el año 2008 en que inicia su gestión el PRO, han ocurrido hechos bisagra en materia de seguridad. Entre otros puntos: conformación del Ministerio de Seguridad, del Centro Único de Comando y Control, de la policía local y su instituto de formación, un centro de monitoreo, una policía judicial y el SIPREC. Mientras crece el presupuesto enfocando básicamente en la Policía Metropolitana, se han neutralizado instancias de planificación interinstitucionales, ha disminuido la inversión social y ha desatendido reclamos de la ciudadanía. Este trabajo analiza cómo la planificación estratégica de políticas públicas de seguridad, que constitucionalmente debería trabajarse entre los tres poderes del Estado, ha sido monopolizada por el Poder Ejecutivo, evidenciando una lógica de gobierno con problemas que destacan las falencias del actual seguimiento y control institucional y participativo del sistema de seguridad porteño.
Julián Agustín EspiñeiraMaría Isabel BruscaMaría Laura GarzónAníbal Ferreira
Sofía MontorfanoCamila Teitelbaum
Abelardo E. RahalMaría Nicanora Borsotti