En diálogo con quien leyere, Oscar Horta desarrolla en este texto una meditación ética, en términos generalistas, mas puntillosos, acerca de la suerte de los animales, especialmente en contacto con el género humano, y la respuesta moral que cabe dar a esa situación, hasta reformular, enmarcándola en parámetros morales, la relación entre los humanos y los demás animales.El cambio de actitud entre los seres humanos en relación con los animales, con su creciente visibilidad, sirve de arranque y después como recordatorio, como una llamada de atención y un estímulo a la confianza de quien emprenda la lectura de este libro, para que se decida a dar un paso adelante, iniciando o prosiguiendo una tarea, a la par comprometida y realizable, según subraya el autor, aportando hechos y datos: la defensa de los animales.Horta desmenuza su reflexión en siete capítulos: "Es una discriminación.Se llama especismo" (pp.19-42); "Sentir y sufrir" (pp.43-63); La máquina de dañar animales" (pp.65-97); "Haciendo la conexión" (pp.99-133); "Vivir sin explotar a los animales: preguntas y respuestas" (pp.135-171); "¡En defensa de los animales!"(pp.173-197); "Conclusión: un paso hacia un mundo mejor" (pp.199-206).Estos capítulos comienzan por la exposición de un caso, que desencadena la meditación, que suele tomar la forma de una deliberación, con la participación de quien leyere, sobre opciones alternativas.En el curso de las argumentaciones, que son las de su propio recorrido personal, Horta introduce más casos o algunas definiciones, mas siempre se atiene a la razón común, al sentido común posible y esperable entre personas que atienden a la sensibilidad y ejercitan el juicio, ambos morales.La fundamentación académica y científica, de la argumen-