La necesidad de impulsar políticas de memoria democrática en España es una responsabilidad colectiva que solamente la soberbia de algunos gobiernos ha pretendido eludir. El trabajo de memoria en el siglo XXI es imperativamente transnacional, interdisciplinar, social y participativo, institucional, universitario y debería ser profesional.
Paola Milena Larios-GiraldoIrina Zulena Cabrera-Sánchez