En este artículo se presenta una análisis sobre el trabajo de mujeres documentalistas en Chiapas que han interpelado, por un lado, las narrativas hipermediatizadas e hipervisuales de la violencia contra la mujer presentadas en los medios de comunicación hegemónicos y, por el otro, que ellas han tomado el cine como posibilidad de lenguaje, locus de enunciación y creación política, para presentar y visibilizar los casos de mujeres que comparten sus testimonios y luchas.