El agua, además de un elemento imprescindible para la vida, es un derecho humano imprescindible para garantizar la dignidad de las personas. No obstante, sometida el agua a la dinámica del mercado capitalista, la lucha se centra en el reconocimiento y efectivización universal como derecho, que permita sacar de la miseria a millones de personas y garantizando unos niveles mínimos de calidad de vida y de progreso.
María De los Ángeles Hernández RodríguezIván Alva Cortés
Office of the United Nations High Commissioner for Human Rights