Eduardo A. Fabián CaparrósFernando Gill Villa
Las democracias del siglo XXI no parecen avanzar con paso firme hacia la eliminacion del problema de la corrupcion politica. Si bien este ha sido un mal universal de todas las grandes civilizaciones, se supone que el menos malo de los sistemas politicos debe disponer de los mecanismos suficientes para su depuracion, en pos de la transparencia. Sin embargo, los siglos pasan y los indicadores no progresan, al menos en una buena parte del mundo
Dagoberto Salas ZendejoRubén Suárez Escalona