Este libro recoge el contenido esencial de varias Conferencias dadas por el autor en el Ateneo de Madrid, la Sociedad Cientifica Argentina, la Facultad de Ingenieria de la Universidad de Cordoba (Republica Argentina), y, por ultimo, en forma casi identica al contenido de las siguientes paginas, en la Facultad de Ciencias, de Madrid. Perseguia en todas ellas probar que no existe nada en las Ciencias positivas que este en oposicion con el principio de relatividad, tanto en su forma restringida como en la general; y bastante que obliga a convertirle en postulado necesario de la Filosofia natural. El origen del recelo que todos hemos sentido al primer contacto con la Ciencia que este principio ha creado, y que algunos conservan a pesar de los esfuerzos dedicados por muchos hombres de ciencia a combatir tal estado de espiritu, estriba en confundir con imposiciones de la razon, o tambien con verdades adquiridas por la observacion y la experiencia, nociones elaboradas por nuestra mente partiendo de postulados que las mas de las veces han penetrado subrepticiamente en la Ciencia. No es nuevo el hecho, siquiera nunca haya sido de resonancia comparable. Los primeros pasos de toda nueva teoria provocan siempre resistencia equivalente de parte de quienes han formado su espiritu bajo la tutela de las ideas que se pretende derrocar. Es el resultado de una ley general del conocimiento que bien puede llamarse de inercia intelectual, pues expresa la tendencia a conservar el sentido de su evolucion, a la manera como la inercia de la materia se manifiesta por la persistencia en la direccion y celeridad del movimiento de los cuerpos. Cuantos poseen ya un poco de experiencia de estudio de las Ciencias naturales, podran, seguramente, recordar en la historia de su pensamiento con cuanto despego hemos acogido inicialmente teorias nuevas que mas tarde se nos han impuesto. Y lo que ocurre en nuestro mundo interior, es tambien exacto para la vida colectiva. Basta pasar rapida revista a la historia de las teorias que hoy consideramos indiscutibles: las mismas que esgrimimos contra las nuevas ideas, para caer en la cuenta de que no parecieron tan evidentes a los contemporaneos de su nacimiento. La propia interpretacion dada por Newton a los fenomenos gravitatorios, que consideran incuestionable los defensores de la Ciencia clasica, fue en los dias del sabio ingles motivo de no pocas discusio-
María del Refugio GonzálezJ.C. Angulo