<p>A veinte años de la firma del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, posiblemente ha agotado sus posibilidades. De sus objetivos, los que resultaron viables, fue la constitución de un territorio financiero de libre comercio, libre y continuo en Norteamérica. Con este proceso destaca el imperativo financiero de la expansión comercial trilateral; pero también, tal como se muestra con esta reflexión, que tras esos resultados comerciales opera una inteligencia financiera y territorial, realmente geoestratégica, promotora de extrema “liberalización proteccionista” que traspasa y supera las capacidades nacionales de Estados.</p>
C. Michael AhoMurray C. SmithGustavo M. Machaín
Maxwell A. CameronLorraine EdenMaureen Appel Molot
Sandra Martínez AguilarAlejandro Rogelio Álvarez Béjar