En Soi-meme comme un autre, Ricoeur define la identidad personal como singular; de manera que es la forma en que cada individuo estructura un sedimento de experiencias y modos de ser en el mundo, comunes dentro de un cronotopo, y una forma personalizada de reaccionar a los retos de las circunstancias. Comunmente, debido a lo que se comparte, el otro es un alter ego . La identidad es un holon que no puede ser atomizado, como los enigmaticos casos de L’Homme sans qualites de Musil intenta hacer. Ricoeur divide la identidad en “memete” e “ipseite”. La primera designa (nombra, indica) un centro de experiencias acumulativas; la “ipseite”, la otra, desde el soi meme, esto es, la cualidad cambiante o historica de la memete. Con las teorias de Bremond y Gremais, Ricoeur atribuye a la narracion literaria los mejores ejemplos de la dialectica entre memete e ipseite. Ademas, con McIntyre, considera la narracion literaria como el mejor modo de formular juicios eticos desde las experiencias descritas.