Desde los años 1960, los cultural studies han puesto en el orden del día toda una serie de cuestiones: ¿De qué manera el entorno social, la edad, el género o la identidad étnica afectan la relación que mantienen las personas con la cultura? ¿Cómo comprender la recepción de los programas televisados por los diferentes públicos? ¿Los estilos de vida de los jóvenes constituyen unas formas de resistencia? Desde entonces han renovado el debate tanto académico como social sobre las relaciones entre la cultura y la sociedad. Conceden a los medios de comunicación y a las vivencias de las clases populares una atención hasta entonces reservada a la cultura de los letrados. Rechazando las fronteras entre las disciplinas académicas, cuestionan lo que está en juego políticamente en la cultura. Este artículo propone analizar más precisamente los orígenes y los inicios de los estudios culturales, que se articulan alrededor de figuras, de centros y de universidades determinadas.