LOS ESTUDIOS CULTURALES LATINOAMERICANOS (¡SIGAMOS CON ELDEBATE!) ALICIA RÍOS~ Stanford University/Universidad Simón Bolívar Los invito a situarnos en el hermoso "campus" de la Universidad Simón Bolívar, a las afueras de Caracas, y a presenciar un par de las reuniones que, con motivo de la acreditación de nuestro programa doctoral, sostuvimos un grupo de colegas durante más de dos años. El equipo estaba conformado por cinco personas : el coordinador del postgrado y su consejo asesor. Debíamos revisar una serie de formularios burocráticos, rellenarlos y, de paso, aprovechar para conversar/ discutir sobre el postgrado, lo que habíamos venido haciendo y, sobre todo, qué queríamos hacer de él en los próximos años.' Todos teníamos tiempo trabajando allí: algunos habían sido fundadores del programa de maestría y otros, como yo, teníamos pocos años de haber regresado al país (todos, sin excepción, habíamos hecho nuestros doctorados fuera). Parecía una tarea larga y tediosa, pero nada problemática pues, a pesar de ciertas diferencias que de seguro tendríamos, todos estábamos muy comprometidos con el postgrado, nos llevábamos bien y, por sobre todas las cosas, necesitamos salir de ese engorroso trámite. Ambos programas — maestría y doctorado— gozaban de muy buena saludy de no poco prestigio, incluso fuera del país. Lo que sucedió en ese par de reuniones mostró que los acuerdos no eran tantos y que, tal como estaba ocurriendo en otras latitudes académicas, nos estábamos para nada de acuerdo en muchos de los principios fundamentales no sólo de la praxis académica, sino de sus propias bases. La discusión mayor la tuvimos a propósito del nombre que debíamos darle al doctorado (aparte de los famosos formularios, era el momento de renovar los trípticos informativos, qué mejor momento para "actualizarnos" y promocionarnos, pensamos algunos). Para un grupo, la palabra "cultura" debía estar presente, ¿qué tal "literatura y cultura latinoamericana"? En ese momento explotó todo. ¿Cómo que cultura? ¿por qué? ¿Vamos a "copiarnos" de lo que está de moda? ¿qué va a pasar cuando esta moda pase? Pero, ¿y la literatura no lo engloba todo? Al final transamos por llamarlo "Doctorado en Letras" y colocar la palabra "cultura" en cada momento que describiéramos el programa (lo mismo© 2000-2001 NUEVO TEXTO CRITICO Vol. XIII-XIVNo. 25/28 162____________________________________________________ALICIA RÍOS hicimos para la maestría), pero eso es solamente lo anecdótico, lo realmente importante fue observar el lugar que le dábamos a esas dos palabras aparentemente tan cercanas: literatura y cultura. Según se pusiera el énfasis en una u otra, o en las dos, se revelaba una manera particular de entender el trabajo que hacíamos. Curiosamente —o tal vez no— los más "jóvenes" abogábamos por ambas o no nos pertubaba su presencia, pero para los dos mayores era casi un punto de honor defender lo que se suponía era nuestro mayor valor: la literatura. He querido comenzar con esta nota personal porque creo que ejemplifica bastante bien el tono y los problemas con que venimos enfrentándonos desde hace por lo menos diez años. Indudablemente el mundo ha cambiado mucho en esta última década, y nuestra disciplina no se ha quedado atrás; no es simplemente que se esté proponiendo un nuevo método para nuestro objeto de estudio (uno de los problemas fundamentales, de eso que por ahora llamaremos simplemente Estudios Culturales, es precisamente la ausencia de un método determinado), sino una manera bastante diferente de relacionarnos con ese objeto, con el resto de los artefactos que lo rodean y con nosotros mismos. Lo más curioso —y a lo que más me gustaría dedicarme en estas páginas— es que, en verdad, no es tan diferente lo que algunos estamos haciendo ahora, alejándonos efectivamente en cierta forma de la literatura —¿tal vez deberíacolocarlacon mayúscula?—, de lo que se hizo siempre en nuestro campo. Esta oportunidad que ofrece Nuevo Texto Crítico resulta una excelente ocasión para debatir sobre muchos...
Eduardo RestrepoCarlos A. Gadea