<p class="p1">Parece extraño conjugar mística y lógica. Los mismos místicos recalcan que, al alcanzar cierta madurez, experimentan a Dios por encima de la razón como a un “rayo de tinieblas”. Además, algunos filósofos llegan a situar a Dios más allá de los entes o allende el ser, como vemos en la advertencia de Bonhoeffer de que no existe un dios que “existe” o en la reciente discusión sobre el “Dios sin ser”. ¿Puede la lógica clásica dar cuenta de semejante avance filosófico o religioso? Para sugerir una respuesta, se examinan varias maneras de “cambiar de opinión” cotejadas con la dialéctica mística de Dionisio el Areopagita y con la doctrina de San Juan de la Cruz de que en la contemplación la noticia de Dios es confusa y oscura.</p>