Justa Francisca Bermúdez PérezCristiana Paola Cabezas RobeloKenia Lizeth García RosalesSilvia Marcela Gaitán VelásquezMartha Xiomara Guerrero
El cáncer cervicouterino ocupa el segundo lugar en frecuencia en todo el mundo y es el principal en la mayoría de los países en vías de desarrollo, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Se determinó las pruebas de detección del cáncer cérvico uterino, la frecuencia de cambios celulares del cérvix sospechosas, y asociadas al virus del papiloma humano. El estudio fué descriptivo de corte transversal en el Hospital Bertha Calderón Roque cuyo universo fueron 181 mujeres atendidas en consulta externa, la muestra fué 83(45.8%) mujeres con PAP positivo y diagnosticadas con VPH. Según los resultados las preubas de diagnósticos utilizados fueron citológicos (PAP) y biopsia por conización mediante asa diatérmica con un 100%. No se realizan métodos moleculares para la detección del virus. Los cambios morfológicos obtenidos a partir de citología cervical y biopsia fueron la lesión de bajo grado o NIC I con el 14% detectado mediante colposcopia y para Condiloma un 11% a través de biopsia. Las lesiones escamosas de alto grado, se obtuvo un 33% para NIC III mediante biopsia por asa diatérmica. En el caso de ASCUS se detectaron en un 22% a través de PAP. Se observó que la mayor prevalencia de VPH fue en mujeres en las edades entre 19-48 años con un 70%. En conclusión, los métodos de diagnóstico más utilizados son los citohistológicos, y la lesión escamosa de alto grado con mayor porcentaje fue el NIC III y observamos que las mujeres en edades jóvenes son las más afectadas.
Rodrigo Parra MTomas Gonzalez ArestizábalTomás Neumann FHugo Salinas P
Ana Isabel Toro-MontoyaLaura Tapia
José Eduardo Samperio CalderónArturo Salazar Campos
José Francisco Gallegos HernándezGabriel Minauro MuñozTeresa ApresaHéctor Arias CeballosMartín Hernández SanjuánRutilio Flores DíazJaime Reséndiz ColosiaDulce María Hernández Hernández