El presente artículo se dedica al análisis de las imágenes turísticas de Barcelona: imágenes \npromovidas e imágenes percibidas a veces se contradicen y a veces se corroboran, pero unas y otras \ntienen en común su peculiar forma estereotipada y superficial. La imagen de la Barcelona turística es una \nrepresentación (una proyección ideal) de la propia ciudad; esta idealización de Barcelona ofrece una \nimagen reducida a tópicos y estereotipos que proveen a la ciudad de una identidad especial. La imagen \npromovida se dedica a seleccionar y exhibir una serie de fragmentos de la ciudad que al mismo tiempo \nconsigue convertir en identificaciones naturales de la misma. Si bien la conversión de recursos en referentes \nresulta eficiente para la creación de imágenes, también puede confundir la realidad. Así, la mirada \ndel turista que pasea por Barcelona es una mirada rápida, efímera y superficial que acaba asumiendo \ncomo representativas las abreviaciones promovidas. El paso de la imagen vendida a la imagen percibida \nperjudica la identidad de Barcelona; las imágenes hegemónicas favorecen la consolidación de estereotipos \nde todo tipo.