Partiendo del concepto de folklore acuñado en 1929 por Bogatyrev y Jakobson y aún válido, se propone una revisión y actualización del mismo a la vista de las nuevas circunstancias de su uso. La reproducción técnica de los hechos folklóricos y su disponibilidad en el espacio y el tiempo hicieron posible durante los siglos XVIII y XIX su difusión y consumo masivos y una profunda modificación de sus funciones anteriores. Ya en nuestro siglo, los medios de comunicación -importantes creadores y conservadores de folklore- lo utilizan, condensado en slogans y asociado a otros mensajes, para fines muy diversos y no siempre inocentes.
Rex D. HopperJanis W. HarrisÁngela Müller MontielÁngela Müller Montiel