Últimamente, se ha tornado una necesidad ineludible replantear el problema de la identidad personal, en especial por las definiciones sustancializadoras que se han dado de la misma,\n o bien porque el posmodernismo ha apostado a lo que llaman la disolución de la identidad. En este texto se propone un concepto de identidad que comprende, por una parte, la identidad desde un punto\n de vista formal, las prácticas de reconocimiento de la identidad de los otros, y, finalmente, una crítica de las llamadas identidades colectivas. La propuesta aquí planteada apunta a la defensa de\n la identidad en un sentido formal, pues ella constituye la base o la condición de posibilidad para alcanzar el reconocimiento de los otros.