Nuestro siglo se ha caracterizado por un sorprendente desarrollo en lo que a la conservación del patrimonio artístico se refiere, ya desde su albor la obra de arte conquistó definitivamente la categoría de Monumento Histórico- Artístico, su consideración como Bien de Interés Cultural e incluso, en algunos casos, la denominación de Patrimonio de la Humanidad. Es también en este siglo XX cuando los partidos políticos (del más diverso signo) han incluido, dentro de sus programas y presupuestos, importantes capítulos dedicados a la protección, conservación, o —en caso necesario— restauración de su patrimonio histórico.
Fernando J. González BeviáFernando Martín SanjuánAna Romo SalasSergio García Dils de la Vega