Desde estas mismas líneas y en anteriores editoriales se ha señalado la importancia que hoy en día tiene el mundo de las comunicaciones.Parece que estamos "traspasando la puerta de entrada" al mundo de la globalización de la información vía electrónica, y las revistas científicas han de adaptarse a esta nueva tendencia.Por supuesto que, de momento, debemos de seguir potenciando las ediciones en papel, aunque en el fondo todos sabemos que en un futuro no muy lejano, los pesados volúmenes bibliográficos serán sustituidos por livianas ediciones en formato CD-rom o incluso "virtuales", a través de la red.De lo que no cabe duda, es de que, a pesar de las innovaciones tecnológicas, el mundo y los seres humanos que nos manejamos en la red, estamos obligados a hablar un mismo idioma, y nos guste o no, ese idioma tiene un nombre propio: el inglés.Es previsible que en el futuro las diferencias existentes entre esta lengua y las demás se incrementen, y también hay que pensar que esto no necesariamente significa que sea malo.Está claro que cada país luchará por su lengua, pero ante el inglés, todos tenemos la batalla
Loisineth Suárez PérezGerardo Corbo