Entre 1950 y 1980, el modelo predominante en los paises europeos centrales era el de pleno empleo estable, asalariado, a tiempo completo y con garantias sociales. Entre 1980 y 1995 se produce en la Union Europea el fin de la hegemonia de ese modelo de empleo para dar paso a otro de caracteristicas y rasgos netamente distintos. Es un fenomeno que tiene que ver, ante todo, con un cambio paulatino, pero profundo, en la configuracion de las relaciones sociales y politicas en los paises de la propia Union Europea. Se empiezan a dibujar otros modelos que mantienen tasas altas de paro, grados importantes de inseguridad y un deterioro progresivo de las garantias sociales minimas. Esta tendencia se presenta con grandes diferencias entre los paises de la Union. Esas diferencias tienen que ver con un doble orden de factores: en primer lugar con la fortaleza o debilidad del sistema de relaciones laborales de cada pais; y en segundo lugar con la incorporacion al empleo de nuevos sujetos laborales distintos del varon adulto nacional, en particular jovenes, mujeres e inmigrantes, grupos en general muy alejados de la influencia sindical y que, por sus peculiares caracteristicas, han podido contribuir a que formas flexibilizadas de empleo se acaben consolidando como habituales.
Comité de Redacción de Cuadernos de Relaciones Laborales