Celia Cornejo ManriqueCelia Cornejo Manrique
En el mundo globalizado de hoy la competitividad de las industrias depende cada vez más de la manera en cómo los agentes económicos se organizan en redes empresariales. Estas redes incorporan empresas de diferente tamaño, que cooperan y compiten entre sí, reemplazando a las grandes empresas integradas verticalmente de la época del fordismo. La manera en cómo se organizan estas redes y la competitividad alcanzada por ellas depende en gran medida de la confianza existente, por un lado, entre las empresas y, por otro, al interior de las empresas entre el empresario y sus trabajadores. A mayor confianza, menores son los costos de transacción y mayores son los niveles de productividad y competitividad alcanzados. La importancia de la confianza en el desarrollo económico y de su fuente de origen, que es el capital social, forma parte de un debate que explica en gran parte el renacimiento que han tenido las pequeñas empresas en especial aquéllas que conforman clusters o conglomerados empresariales. La proximidad en que se desenvuelven estas empresas y la cultura común que distingue a sus miembros les permite alcanzar eficiencia colectiva mediante el logro de economías de escala y la ejecución de acciones conjuntas.
Ruth Arévalo-TorresNorman Mora-SánchezAndrés Pacheco-Molina
Edwin Octavio Cisneros Gonzalez
Guillermo Vázquez ÁvilaJuan Fernando Guerrero HerreraTania Emma Núñez Moreno
Luis Aguilera EnríquezHéctor Cuevas‐VargasOctavio Hernández Castorena