Mikel Imanol Rotaeche González de Ubieta
Las obras de arte realizadas en soportes cinematográficos son parte imprescindible del arte contemporáneo. Sin embargo, su incorporación al discurso museológico y museográfico ha sido muy desigual. Mientras que el vídeo ha estado expuesto desde su aparición, al cine le ha costado casi un siglo entrar en el museo de arte como obra independiente y no como mero «documental». Este desigual tratamiento ha provocado que su comprensión técnica y estética sea deficitaria. El vocabulario necesario para la catalogación es difuso y provoca errores de registro que redundan en la preservación de este importante patrimonio. Mediante el análisis de los términos validados por el Ministerio de Cultura, el vocabulario específico usado por las principales instituciones artísticas de nuestro país y un caso de estudio se podrá demostrar que este tipo de obras de arte requiere de una terminología específica que asegure su correcto tratamiento y presentación.