En continuidad con la serie de análisis de las fiestas granadinas, publicada en números precedentes, el autor se detiene ahora en las fiestas de san Juan. Lleva a cabo una retrospectiva etnohistórica, que rastrea los orígenes benedictinos de la conmemoración, deteniéndose luego en peculiaridades de la fiesta en la corte del condestable Iranzo y de los Reyes Católicos. Resaltan ciertos actos festivos y tauromáquicos asociados a la celebración.