En la literatura empresarial es muy frecuente encontrar la manida discusión de si el líder nace o se hace. Lo cierto es que no cualquiera puede desarrollar una institución de la nada y hacer de ella una fecunda realidad universal en su propia vida. Es evidente que el Beato Josemaría fue un emprendedor nato, ya que hizo de la empresa que le tocó llevar adelante por voluntad divina una institución –el Opus Dei– que existirá mientras haya trabajo de mujeres y hombres sobre la tierra.