Juan León Mera representa uno de los testimonios más relevantes de los caracteres que el Romanticismo adquirió en el Ecuador, a Ia vez que de las diferencias regionales y subregionales que los procesos culturales latinoamericanos contrajeron en cada uno de los países del Continente.Pero también del modo, o mejor, de Ia tesitura con que éstos adoptaron ideas filosóficas, políticas y estéticas europeas.Después de Ia exhaustiva obra sobre el Romanticismo en Europa, Romantic and its congnates, editada por Hans Eicher junto con otros destacados especialistas, estamos en condiciones de mostrar, a través de Mera, que esta adopción no consistió casi nunca -por Io menos en sus figuras más conspicuas-, en una adaptación o adecuación de tales ideas a Ia circunstancia americana, sino en una asimilación activa y creadora, como Ia de Mera respecto del Romanticismo.Por eso, no es éste un pensador y un escritor romántico más del siglo xix, al modo alemán, inglés, francés, italiano, ni siquiera español, sino un romántico que vive, percibe y asume el romanticismo como un americano, a través de un sentimiento y de una óptica propíos.No quiso reproducirlo, sino re-crearlo desde América y el Ecuador, al puntoque Ie incorpora, según veremos, ayunos rasgos muy particulares, atenuando (suprimiendo, casi) sus trazos de mistidsmo e insurreccionismo, y acentuando otros antropológicos y literarios más definidos.Mera adopta, pues, el punto de vista romántico, pero re-pensándolo